La educación superior mexicana

Para hablar de la educación en el país hay que citar algunos datos que nos dibujarán un contexto de la situación. A lo largo y ancho del territorio nacional existen cerca de tres mil universidades con su debido registro, la cobertura de la educación superior está a un 32% y el Estado se ha fijado la meta de subir ese porcentaje a 40% llegando al año 2020.

Solo 10 carreras son las que concentran al alumnado en las universidades tanto publicas cómo privadas (ingeniería, psicología, Medicina, Contabilidad y Derecho figuran como las principales, es decir; egresan más especialistas que no traerían innovación ni producirían bienes de valor al país excepto las ingenierías con enfoques tecnológicos). Las instituciones no pueden presumir de tener un aparato financiero sano, 20 centavos de cada peso que gasta el estado lo hace en educación, un promedio por encima del promedio de los países de la OCDE. Solo cinco de cada 10 Universitarios se llegan a titular, solo dos entran a un posgrado, Brasil y Chile tienen más éxito educativo que nuestro país en toda América Latina.

El desempleo entre los egresados va en aumento, y hay muchas personas que aun teniendo méritos para acceder a la educación superior no están en el aula. Esto rebela un problema que sustituye a la llamada cobertura educativa, es lo que hoy debe llamarse “equidad”. Esto da un indicio importante, que los que egresan no son necesariamente los mejores del país, y que quizá eso impacta en la calidad educativa (recordemos una primicia no tan popular, “no se necesita cantidad de profesionales para aspirar al Desarrollo, se requiere Calidad”).

¿Cómo se mide la calidad? por la productividad, ¿y eso que es? es el PIB que un egresado genera por una hora de trabajo, es el valor que genera. ¿Quién es el responsable de la calidad educativa? todos. El gobierno al invertir en materia educativa pues es una apuesta al futuro para generar innovación, la sociedad civil para empeñarse en estudiar más y siempre. Las empresas también son responsables pues son quienes crean los vínculos con las instituciones para formar profesionales adecuados para los puestos de trabajo, y las universidades en mayor medida, por ello merecen un párrafo aparte.

El primer paso de la Universidad es atender los rezagos (ejemplo; si los alumnos no saben leer hay que atenderlo, si no sabe ortografía hay que enseñarle, si no toda la formación estará fracturada). Las instituciones educativas deben ser absolutamente transparente en las finanzas, porque la Calidad cuesta y hay que enterarse del estatus de las instituciones, moderar la sobrepoblación en las aulas no es una propuesta popular pero no hay técnica aun que pueda ofrecer educación de Calidad a aulas masivas.

Atención absoluta requieren los maestros, las universidades deberían de optar por tener solo a los mejores en la enseñanza, con un grado superior a licenciatura y con buenos salarios, para nadie es noticia que la principal motivación para hacer las cosas bien es el incentivo económico, que es vista como significado de valoración.

Los profesores adecuados son los que se actualizan ,los que saben y manejan datos de valor, los que adecuan la tecnología para las estrategias didácticas, el que sigue estudiando y conoce del trato a los nativos digitales, además está enterado de los retos que afronta el país y motiva a sus alumnos a que resuelvan esas necesidades.

Los alumnos también tienen que ser parte de un sistema nacional educativo y afrontar sus responsabilidades. David Noel Ramírez Padilla, rector del TEC de monterrey nos dio un listado de focos importantes que el alumno debe hacer suyo. Las principales son las siguientes:

La formación de un pensamiento crítico (las ideas que combaten el status quo), la formación de liderazgo (la lucha por los sueños), la formación de la ética e integridad (recuerden que los corruptos y rateros más famosos tienen posgrado o título profesional), entender la hipoteca social de la educación (el saber es para servir a la sociedad), el aprender idiomas para vincularse con otras culturas además de la búsqueda-desarrollo del emprendimiento e innovación.

El corazón dice que debo hacerlo y la cabeza dice que sí se puede.

Es necesario entender a la educación como un bien público.

El reto de la educación es de todos.

Datos obtenidos de foro Desafíos y tendencias de la educación superior en México realizado el 14 de octubre de 2015 en el Senado de la República.  

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2 comentarios sobre “La educación superior mexicana

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  1. En España estamos en lo mismo. La enseñanza necesita profesores que evaluen sus capacidades y sientan satisfacción en su trabajo. La sociedad debe valorarlos. Estoy de acuerdo en que la educación es de todos. Saludos

  2. Un desastre la educación universitaria en México, tanto en presupuesto ( hay que ver el recorte de dineros hecho), la mala preparación de muchos maestros y, para acabarla de joder más, una economía por los suelos, con un gobierno incapaz de proyectarla. Me trae a recuerdo aquellos chavos de la unam que quisieron venderle drones al gobierno mexicano y éste, en una acción estupida, prefirió gastarse 300 ó 400 millones de dólares en comprarlos en Israel. Había una oportunidad de desarrollar una empresa de tecnología. Hasta hace unos años, quien hace esa clase de inversiones en ese sector, es la Marina armada de México, pero no se sabe bien a bien cómo o con quién se manejan los recursos destinados para ellos.

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